EL HAMBRE DE MEXICO

08.04.2013 22:37

 

Recientemente el Presidente Enrique Peña Nieto anunció su plan para luchar en contra del mal más grave de nuestro país.

 

La llamada “Cruzada Nacional contra el Hambre” tiene que ser planteada y llevada a la realidad por parte de la Presidencia de la República.

 

Parece que los encabezados de los medios siempre están al pendiente de las muertes que nos deja el narcotráfico o la violencia entre bandas del crimen organizado.

 

Nuestros legisladores también siempre nos dan de qué hablar, no se diga los artistas, futbolistas o inclusive los miembros de la realeza internacional.

 

Son pocas las veces que en los encabezados de los rotativos se lee una de las realidades más importantes: “La desnutrición, el hambre, la muerte por inanición”.

 

¿Sabían ustedes que en los últimos nueve años, tan sólo en nuestro país han perecido por esta causa 85 mil 343 personas?

 

El día 13 de octubre del 2011 se publicó en el Diario Oficial de la Federación una adición al Artículo 4 constitucional, que señala: “Toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad. El Estado lo garantizará…”.

 

Vivimos en un país en el que su actual estado tendría que ser definido como de malnutrición y hambruna.

 

Según algunas estadísticas, estos criterios serían los que definen al 42% de la población infantil en nuestro país con números alarmantes en estados como Chihuahua, Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Campeche, Guerrero, Morelos, Puebla, Tlaxcala, Hidalgo.

 

Más bien nos tendríamos que plantear: ¿Cuáles son los estados en los que no hay un porcentaje alto de pobreza?

 

La Secretaría de Desarrollo Social (hoy encabezada por Rosario Robles) considera que el 54% de la población vive en lo que es catalogado como “pobreza de patrimonio”, que significa que subsiste con menos de $50 pesos diarios. Mientras que el 22% lo hace con menos de $30 y el 24% con $ 20 pesos al día.

 

Todos ellos gozan de una misma característica… ¡Son indígenas en su inmensa mayoría!

 

Ahora no hay que ser gran genio para saber que la pobreza está directamente relacionada con la falta de capacidad para generar fuentes de empleo, así como el poco potencial de desarrollo basado en la educación.

 

Estas dos variables dotan a una región de la carencia para la creación de productos y servicios que puedan ser comercializables, con ello infraestructura que permita relacionarse laboralmente con otros sectores.

 

La soberanía alimentaria va más allá de asegurar el acceso de la población a los alimentos.

 

Se refiere también a la capacidad que cada Estado tiene, con base en sus propias políticas públicas, de garantizar por cuenta propia la producción de éstos, así como los apoyos técnicos y económicos indispensables para sus agricultores.

 

Sin embargo, en nuestro país las condiciones desiguales que se enfrentan en el contexto de los acuerdos comerciales internacionales, agravadas por la falta de apoyos a los pequeños y medianos agricultores, han puesto en desventaja a nuestros campesinos. Para no ir más lejos.

 

¿Alguien puede decir que es aceptable el hecho de que de los 2,450 municipios que hay en el país, en 2,013 más del 50% de su población es pobre multidimensional, mientras que en otros 193 la proporción de personas que viven en similares condiciones se sitúa entre el 40 y el 49.9%?

 

Esta nueva cruzada en contra del hambre tiene un gran reto por delante. El Presidente anuncio que serán atendidos en un primer nivel 7.5 millones de mexicanos.

 

¿Saben que va a ser lo más difícil?

 

Querer orientar un programa de este estilo que no se convierta en solo una campaña electoral para las intermedias,  me suena titánico.

 

Como todo buen político, el presidente y su gabinete saben bien lo que construye un capital importante a la hora de ganar en las urnas.

 

México vive una realidad con la que no se puede jugar. Tampoco arreglar con campañas que busquen un enorme capital político y poco valor social.

Inversión + educación = empleos

(In+ed=em)= Alimentos